Continúa el maltrato de animales en los circos

Animales de circo: víctimas del  maltrato físico y psicológico de sus entrenadores

 

Los crueles testimonios de funcionarios del circo Waterland dan a conocer una vez más los abusos por los cuales deben ser sometidos los animales para que puedan brindar la mejor función a los espectadores.

Desde hace mucho tiempo, en los circos de Colombia y el mundo, se vienen presentando abusos en contra de los animales por parte de sus entrenadores. Los animales aparte de sufrir los maltratos físicos, también carecen de las condiciones adecuadas para su óptimo crecimiento y desarrollo, por lo que varias ONG defensoras de  animales, han propuesto circos sin animales.

Los mecanismos utilizados para el entrenamiento de las funciones es una agresión psicológica y fisiológica del animal, donde se utilizan técnicas bárbaras. Entre ellas se encuentran estacas con pinchos, látigos, cadenas, collares ajustados, bozales, picanas eléctricas, ganchos puntiagudos, utilizadas para persuadirlos e infundirles temor y hacer que de esta manera acaten las órdenes del entrenador.

Según Israel Santamaría, entrenador de focas y delfines del circo Waterland “es inevitable no pegarle a los animales porque de esa forma es que ellos aprenden; si hacen lo que uno les pide, se les premia con comida, si no lo hacen bien, se les castiga para que aprendan”. “(…) hay animales que salen buenos y no hay necesidad de maltratarlos tanto, pero a todos se les enseña dándoles ‘rejo’”, afirmó..

 Así se vean graciosas y asombrosas las actuaciones de los animales en los circos, detrás de esa aparente perfección  el 100 por ciento de las historias son de dolor y sufrimiento. “Es muy doloroso ver llorar a un animal de dolor y más aún ver a un animal en estado de depresión”, afirmó Jerry Rodríguez, locutor y motociclista del circo Waterland.

El objetivo de un circo es entretener y divertir, por lo que ONG han resuelto proponer el que hayan circos sin animales, como el Circo del Sol, ya que resulta más positivo para los niños el poder admirar las habilidades, ingenio y talento del ser humano, frente a observar animales aterrorizados realizando acciones desnaturalizadas.